“Está en la nube, así que está respaldado.” Esta frase se escucha constantemente, pero refleja una confusión peligrosa entre disponibilidad y respaldo.
Tener archivos en un servicio de nube no es lo mismo que tener copias de seguridad.
Mito: la nube es automáticamente un backup
Almacenar archivos en un servicio de nube significa que están accesibles desde varios dispositivos y que el proveedor mantiene redundancia en sus servidores.
Pero:
- Si borras un archivo por error, desaparece de todos tus dispositivos sincronizados
- Si el ransomware cifra archivos locales, la sincronización puede propagar el daño
- Si pierdes acceso a tu cuenta, pierdes todo
- Los proveedores pueden tener fallos catastróficos (aunque sea raro)
Mito: el proveedor de nube hace backup por mí
Depende del servicio y del plan:
Sincronización ≠ backup: servicios como sincronización de archivos replican cambios en tiempo real. Si un archivo se corrompe, la corrupción se sincroniza.
Retención de versiones: algunos servicios mantienen versiones anteriores, pero por tiempo limitado. Puede que descubras el problema después de que las versiones antiguas expiraron.
Papelera de reciclaje limitada: los archivos eliminados suelen estar disponibles por 30-90 días, luego se borran permanentemente.
Realidad: necesitas una estrategia de backup explícita
Aunque uses la nube extensivamente, deberías:
Backup de datos de la nube: sí, hacer copia de tus archivos en la nube a otro destino. Algunos servicios ofrecen esto integrado; otros requieren herramientas de terceros.
Múltiples destinos: igual que con datos locales, aplica la regla 3-2-1. La nube puede ser uno de los destinos, no el único.
Pruebas de restauración: verifica periódicamente que puedes recuperar archivos desde tus respaldos en nube.
Políticas de retención claras: cuánto tiempo se mantienen las versiones anteriores, qué pasa con archivos eliminados.
Ventajas reales del backup en nube
Cuando se implementa correctamente, la nube ofrece:
Geografía: los datos están físicamente en otra ubicación, protegiéndote de desastres locales.
Automatización: los respaldos pueden ejecutarse sin intervención humana.
Escalabilidad: no necesitas comprar hardware adicional cuando crece el volumen de datos.
Acceso desde cualquier lugar: restaurar datos es posible sin estar en la oficina.
Consideraciones de seguridad
Antes de confiar datos sensibles a un servicio de backup en nube:
Cifrado: ¿los datos se cifran en tránsito y en reposo? ¿Quién tiene las claves?
Residencia de datos: ¿en qué país están los servidores? ¿Cumple con regulaciones aplicables?
Políticas del proveedor: ¿qué acceso tiene el proveedor a tus datos? ¿Cómo manejan solicitudes gubernamentales?
Plan de salida: ¿puedes exportar todos tus datos si decides cambiar de proveedor?
El equilibrio correcto
La nube es una herramienta poderosa para backup, pero no es mágica. Usarla efectivamente requiere entender qué protecciones ofrece realmente y cuáles debes implementar tú mismo.
Confiar ciegamente en que “está en la nube” puede dejarte sin protección precisamente cuando más la necesitas.